El calor excesivo indica condiciones de operación anormales. Las causas comunes incluyen desalineación, sobrecarga, espacio insuficiente, lubricación incorrecta y mala ventilación. El sobrecalentamiento a largo plazo conduce a caminos de rodadura suavizados, componentes descoloridos y fatiga prematura. Las soluciones incluyen realinear ejes, ajustar la precarga, optimizar la lubricación y mejorar la disipación de calor. Monitorear la temperatura con sensores SKF puede prevenir fallos inesperados.